Un gato, un pajarito y algunos recuerdos.
Recién salía el sol de este día, 5 de septiembre de 2020, cuando mi gato Bosco mató a un pajarito. Hasta aquí no lo había hecho nunca. Es cazador.
Vivo en un bajo y eso le permite salir al jardín que hay entre los edificios y ser el único escalador de los tres árboles que hay frente a nuestro piso: uno para cada ventana. Muchos días discute con las urracas, corretea a las palomas, y persigue a las mariposas... pero nunca había atrapado nada, hasta hoy. Escuché un sonido no habitual, me incorporé de la cama y lo vi, por el pasillo, arrastrando al pequeño pajarito casi inerte. Ya no había nada que hacer. Lo amonesté, pero Bosco me miró sin entender mi poca felicidad y gratitud ante su obsequio. Me fui a la cocina y, sin muchas ganas, le abrí una lata de su atún. No, no lo quería premiar. Pero tampoco podía castigar su instinto, y deseaba conseguir que lo soltara. Y lo hizo.
Con mucho cuidado tomé al pajarito y lo metí en una cajita blanca. Era pequeño y por un momento me recordó a una Loica. Y entonces vino a mi memoria el libro "El pájaro muerto". En este cuento un grupo de niños que se encuentra un pajarito muerto, deciden enterrarlo en el bosque, hacerle un funeral y cantarle "como lo hacen los mayores cuando alguien se muere". Lo llevan al bosque, cavan un agujero en la tierra y ponen ramas de helecho en el fondo para meter al pajarito envuelto en hojas de viña. Luego le cantan y cubren todo con tierra. Decoran con flores otra vez y escriben en una piedra: Aquí yace un pajarito muerto. "Y todos los días, hasta que se olvidaron, iban a cantar a su pajarito muerto y ponerle flores en la tumba."
| Autorretrato de Carmen |
Es verdad. El recuerdo es lo que hace que alguien que ya no está siga presente, siga vivo.
Para algunas culturas, cuando nos acordamos de los que han partido, hay una fiesta en donde están. Me parece hermoso.
Se me ocurre pensar que cultivamos muchas formas para recordar. Las fotografías; los objetos afectivos; los altares y los cementerios; los monumentos; flores o árboles plantados en memoria de alguien; las velas; las luces; un cuadro; una escultura; una carta; un poema; un cuento; una canción...
Quizás amamos para recordar...y recordamos, porque amamos.
Segura estoy que en este minuto, en muchos lugares del mundo, somos muchos los que cantamos :
"Montañas/ colores al viento/ susurros del tiempo/ ecos de mi voz. /No perderé la memoria/bajo las piedras está escrita la historia..." uno de los tantos regalos que nos hizo Carmen.
Como dice mi amiga Luciana: "Los cantos no tienen dimensiones, se escuchan desde cualquier lugar".
Así que esta noche, cantemos. Por todos aquellos que no están y recordamos.
Carolina
Paréntesis i ( Poema de Carmen Soto Feliú)
He estado pensando
en estos
últimos
días
acerca de
lo que permanece
o
no permanece
Entonces
me siento en un café
y miro
(no sé cuanto miro)
y un ojo
se me queda prendido en el mío
y pienso
si permanece
o
no.
PD: Mientras escribía esta entrada he recordado que el único animal que había enterrado hasta el día de hoy era la gata de Carmen, cuando murió. Y que para poder hacerle un funeral en condiciones la envolvimos en una toalla blanca, la metimos en una maleta y nos fuimos a ensayo de teatro, con ella. Al acabar el ensayo, cruzamos al campo que se observaba con facilidad desde el ventanal del Mall donde teníamos función de teatro infantil cada domingo. Y ahí...a los pies de un árbol, enterramos a la gatita. Y le llevamos flores y le cantamos durante muchos domingos.
¡Vaya recuerdos me has traído Bosco!...

Que bella y hermosa historia, y que suerte tiene Bosco por tenerte día a día.
ResponderEliminarLindo, muy muy hermoso. Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarMagistral relato. Gracias por compartir vida. Hermoso poema el de Carmen, presente, como todo lo que amamos.
ResponderEliminarBellísimo relato. Recuerdos que nunca se olvidan aunque les hayamos puesto alas para dejarlos partir. Gracias...
ResponderEliminarQue bello cuento, que profundas palabras salen de tu corazón Carolina. De detalles pequeños se crea un mundo, una historia. Esa historia la has modelado tú con increíble destreza. Gracias
ResponderEliminarQuerida! Que recuerdos, que hermosa poesía de Carmen, a quien no conocí, salvo por tu propio relato tantas veces...Bosco lo hizo por la conexión que tiene contigo Carolita Pita!!
ResponderEliminarGracias por compartirlo!!